Sudamérica tuvo una gran y dispar “explosión” de turistas en 2017

Si bien los números finales estarán disponibles, con algunas excepciones, durante el próximo par de semanas, algunos destinos ya han anticipado las cifras previsionales de 2017.

Los primeros números confirman lo que se venía visualizando durante el correr del año e incluso confirma algunas sorpresas que son más que bienvenidas y auguran un gran futuro para ese destino y la región en general.

Histórica y sostenidamente, Sudamérica tenía básicamente tres segmentos bien definidos en cuanto a Turismo Receptivo se refiere.

En un primer segmento se ubicaban Brasil y Argentina, siempre en ese orden con la excepción del año 2011, en el que Argentina lideró el ranking regional.

En un segundo segmento, Chile, Perú, Uruguay y Colombia, en general en ese orden y luego con marcados cambios en el último quinquenio.

Finalmente, un tercer segmento compuesto por Ecuador y Paraguay, históricamente en ese orden.

Bolivia y Venezuela, por diferentes razones, entre las que no falta el hecho de que es difícil sino imposible en el caso de ésta última, acceder a recursos y/o fuentes que permita validar información más o menos cierta, no son consideradas en ninguno de los segmentos. Por cierto, de así serlo, no dudo estaría jugando en el tercero de ellos.

La región en general, sumado los países incluidos en los tres segmentos, recibió en 2017 una llegada de 35,6 millones de turistas internacionales, lo que representa un crecimiento 8,9% interanual. Un poco menos que México, que recibió 37,7 millones, pero en una escala por encima de la media mundial que fue del 7% para llegar a la suma de 1.322 millones de viajeros internacionales.

La gran noticia ha sido que los líderes históricos de Sudamérica cedieron sus lugares de privilegios a dos nuevos jugadores que vienen pisando fuerte en los últimos años, Chile y Colombia.

Como se ve en la tabla comparativa a continuación, Chile recibió 6,5 millones de turistas en tanto Colombia alcanzó los 6,3 millones.

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Brasil, con una performance casi flat en los últimos 10/15 años, con excepción de la escalada producida con los eventos deportivos de la talla del Mundial de Futbol y las Olimpíadas de Rio de Janeiro, ha vuelto a caer para, en principio, volver a ese estado casi flat comentado, alcanzando la llegada de 6,2 millones de turistas, lo que implica una caída del 6% con relación al año anterior.

Argentina, que venía de una caída continua provocada por una combinación de absurdas medidas del anterior gobierno y el descrédito frente a la comunidad internacional de negocios, recupero el camino del crecimiento, pero lejos aún de las cifras que supo alcanzar años atrás, y decididamente no acorde al potencial turístico del país. Según nuestras estimaciones los números se ubicarían en el orden de 6 millones de arribos, lo que significa un crecimiento del 6.8% interanual.

Chile confirmó la escalada de los últimos años y si bien existen ciertos temores con relación a la sostenibilidad de ese crecimiento en función de la fuerte incidencia del mercado argentino en el mismo (52% del total de arribos), no pareciera haber señales claras a la vista que esto cambiaría del día a la noche, y que, por el contrario, hay tiempo suficiente para convertir este crecimiento en un claro levantamiento del piso histórico de este país.

Con respecto a Colombia quedan pocas dudas, sino ninguna, que se trata de un fenómeno distinto al de Chile y, como tal, se augura para este destino, un futuro muy interesante en el concierto mundial del negocio del turismo.

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Es dable de esperar que las dos grandes potencias de Sudamérica, Brasil y Argentina, retomen el camino del crecimiento que supieron tener, sobre el todo el del caso de este segundo país.

Esto le hará mucho bien a cada uno de sus destinos y, por supuesto, a la región en general.

Materia de la próxima nota será lo ocurrido en el Caribe y Centro América en este año que pasó, pero no podemos dejar de mencionar la impresionante performance de Cuba, mucho más luego del advenimiento del nuevo presidente de USA y, sobre todo, de las medidas contrarias y/o restrictivas implementadas por este en los últimos meses.

Contrariando cuanto haya sido posible imaginar, Cuba llegó a los 4,7 millones de turistas, lo que significó un crecimiento del 9,9% con relación al año anterior. Y lo que resulta significativamente llamativo es el crecimiento de ciudadanos americanos que llegaron a la isla, cifra que alcanzó (sin contar los cubanos que residen en el país del norte), la cifra de 619.523 visitantes, lo que representó un crecimiento del 217% con relación al año anterior.

“Cosas veredes que non crederes”. Así es Latinoamérica. ¡En hora buena!

El 2018 será un gran año y allí estaremos para aportar con nuestra plataforma al crecimiento del negocio en la región.