Chile muestra un camino que vale la pena analizar

No es habitual que un mismo año y en tan corto período de tiempo, sólo 6 meses, volvamos a ocuparnos de un mismo mercado en particular. Pero queda ya muy poco para finalizar 2017 y tal como mencionar en mi nota de mayo pasado, “Chile: camino a ser la revelación turística de Sudamérica.”, y tal como anticipáramos en la presentación realizada a comienzos de septiembre, en ocasión de la última edición de SAHIC South America, Chile se confirma ya como el destino número uno en Sudamérica y número dos en Latinoamérica, en cuanto a la recepción de turistas internacionales. Un verdadero fenómeno que llama a la reflexión sobre el eterno temor a un crecimiento de la oferta, aun cuando el mismo responda a situaciones que reflejan un futuro por venir.

En ocasión del artículo mencionado imaginábamos a Chile posicionándose como segundo receptor de turistas internacionales en este 2017, pero ya durante la primera jornada de SAHIC en Buenos Aires desarrollada el pasado 13 de septiembre, nuestras proyecciones auguraban un arribo de 6,487 millones de turistas lo que ponían a este pequeño país de Sudamérica a las puertas del gran salto.

A esta altura, a poco menos de dos meses para terminar el año, no nos queda ninguna duda que Chile será el nuevo líder de Sudamérica y segundo receptor en Latinoamérica. Nuestras proyecciones han crecido hasta ubicarse en la cifra de 6,7 millones de turistas. ¡Un verdadero fenómeno!

Tal como se observa en el cuadro que sigue, la performance es increíble y es de gran ayuda para que todos los destinos de la región redoblen sus esfuerzos en el camino del crecimiento del negocio del turismo en sus respectivos mercados.

Año: 2010
Arribo Turistas: 2,800,637
% Incremento: –

Año: 2011
Arribo Turistas: 3,137,285
% Incremento: 12.0%

Año: 2012
Arribo Turistas: 3.554.279
% Incremento: 13.3%

Año: 2013
Arribo Turistas: 3.576.204
% Incremento: 0.6%

Año: 2014
Arribo Turistas: 3.674.391
% Incremento: 2.7%

Año: 2015
Arribo Turistas: 4.478.336
% Incremento: 21.9%

Año: 2016
Arribo Turistas: 5.640.700
% Incremento: 26.0%

Año: 2017(e)
Arribo Turistas: 6.660.000
% Incremento: 18.1%

Fuente: Sernatur Chile – Estimación 2017 (Elaboración propia)

En 2011 Chile superaba apenas lo 3 millones de turistas, y seis años después habrá más que duplicado dicha cifra hasta alcanzar un crecimiento del 112,4%.

En la región no se había visto algo del estilo. Los antecedentes de doblar la performance nos hablaban en los mejores casos de períodos de diez años largos.

Recuerdo muy bien cuando en los años pasados el mercado en general y en particular los hoteleros, mostraban una gran preocupación por el crecimiento sostenido de la oferta que, en particular, el mercado de Santiago venía observando. A fines de 2011, SAHIC sesionó por primera vez en Chile, y ya para aquel entonces comenzaba a hacerse sensible el interés de la comunidad de negocios del mundo, el interés por comprender las oportunidades en este país.

El tiempo confirmó aquellas sensaciones, las que por suerte fueron aprovechadas por un sinnúmero de jugadores que supieron anticiparse.

Es que este pequeño país, silencioso, constante, humilde, perseverante, esforzado, dedicado, fiel a lo que siempre ha demostrado ser; este pequeño país que se extiende desde el sur del Perú hasta las inmensidades australes del Cabo de Hornos, enmarcado en una angosta franja entre la cordillera de los Andes y el océano Pacífico ha demostrado una vez más que no existe límites que no puedan ser superados, ni sueños que no puedan ser alcanzados.

Podrá decirse que sería de este crecimiento sin el aporte de los argentinos, y la cuestión por cierto merece su atención, ¿pero será que sin ellos esta realidad se desmoronará? Me cuesta creerlo. Los argentinos, como tanto otros, han comenzado a descubrir un destino que merecía ser “descubierto”.

Un país que más allá de los vaivenes de las cuestiones políticas, de la situación de la economía mundial y su impacto en la región, confirma ser uno de los países más serios, más estables y más seguros del planeta, en donde más allá de las discusiones internas que toda comunidad con pretensiones es lógico mantenga, demuestra un camino, sino a imitar, al menos a observar con seriedad.

Los dos grandes líderes históricos de este negocio en Sudamérica, demuestran con sus desaguisados y descalabros de los últimos años, que las magnitudes de sus mercados ceden con facilidad hasta casi el descalabro, cuando la sociedad no es capaz de plantearse objetivos comunes de largo plazo basados en el respeto por el otro y la observancia de los principios éticos y morales sin los cuales es imposible avanzar.

Por supuesto habrá que redoblar los esfuerzos para mantenerse al día en una industria que casi no tiene barreras de entrada. Generar nuevos productos y mantener actualizados los que se ofrecen actualmente. Seguir promoviendo la demanda y, por supuesto, alentando la llegada de nuevas inversiones.

Salute Chile, a celebrar el éxito, y rápidamente volver a trabajar con todo ahínco.

Latinoamérica, una buena bocanada de aire fresco llega desde el sur para confirmar que el turismo es una gran herramienta que nuestros países tiene para contribuir al desarrollo de nuestros países.