El negocio hotelero espera inversiones en Sudamérica

La industria pronostica una “nueva era” en la región; se anticipa un crecimiento que variará entre 4 y 8 por ciento dependiendo del país.

Arturo García Rosa
Para La Nación
Lunes 20 de marzo de 2017

Comenzó el año con la asunción como presidente de los Estados Unidos de un reconocido empresario que no registra antecedentes en la actividad política. El mundo entero, comienza a tomar nota que un cambio importante se ha instalado en la forma de conducir los destinos de la nación del norte.

Tornando la mirada a Europa, el calendario electoral de este año pareciera presagiar situaciones que podrían replicar lo ocurrido en Gran Bretaña y en los Estados Unidos.

Holanda elegirá diputados, donde la extrema derecha encarnada por el Partido de la Libertad, procura celebrar un referéndum para que Holanda deje la Unión Europea (UE). La primera ministra británica quiere formalizar la tramitación de la separación de la UE antes de las elecciones en Francia del mes de abril.

En las elecciones de Francia, la expectativa se centra en hasta donde avanzará el Frente Nacional de Marine Le Pen, la populista que también boga por la separación de la UE.

Hacia fines de año sobrevendrán las elecciones en Alemania, donde se dirimirá si Angela Merkel se quedará con su cuarto mandato. Su gran contrincante será Frauke Petry, líder de Alternativa para Alemania, partido populista de derecha que se manifiesta contra las actuales políticas inmigratorias.

Por otro lado, China, la otrora locomotora mundial ha ralentizado su crecimiento y la incógnita se presenta en como continuará este proceso. Algunos esperan una caída mayor en 2017 y una profundización en 2018. Los más pesimistas temen por un aterrizaje forzoso. “En ese caso, habrá una recesión global porque China es fundamental para todo el planeta”, refiere Mike Jakeman de “The Economist. Sin ir tan lejos, la incógnita será ver como evoluciona la relación con la nueva administración de los Estados Unidos.

Respecto a Sudamérica, el anunciado apartamiento de los Estados Unidos de la Alianza del Pacífico, será un duro golpe para el tratado comercial que tiene como principales protagonistas a México, Perú, Chile y Colombia. Este ha sido el bloque comercial que ha prosperado en un mundo donde los acuerdos comerciales han tendido a agrietarse, incluyendo el Mercosur, golpeado por la crisis de sus dos mayores socios, Brasil y Argentina.

Por otra parte los presidentes Temer y Macri tienen en agenda tratar los principales temas del Mercosur. El resurgimiento de ambas economías podría reflotar un acuerdo que tal vez lidere y genere dinamismo en el crecimiento de la economía en toda la región.

Ante semejante panorama puede resultar extraño concluir en una visión positiva de lo que se puede esperar para este 2017 en el negocio de hoteles y turismo en Sudamérica. Sin embargo, las señales concretas de los principales mercados de la región, según los números del último trimestre de 2016 y las primeras estimaciones del pasado mes de enero, demuestran un claro signo positivo que pareciera ser la alborada de un largo día que cubrirá todo el año por venir.

Con la excepción de Venezuela, todos los mercados pronostican crecimientos del negocio. Crecimiento que nuestras estimaciones lo ubican en el orden del 4,7 por ciento en tanto que algunos países en particular lo harán en el orden del 6 al 8 por ciento.

Las inversiones acompañarán ese crecimiento. En algunos casos, los proyectos en carpeta comienzan ya a tomar el estado que anticipa que los mismos comenzarán a ser visibles durante el corriente año. El segundo semestre será una gran sorpresa, que dejará sin palabras a los más escépticos.

Los empresarios locales serán, como de costumbre, los protagonistas de las mencionadas inversiones pero, en un marco de situación mundial como el descripto, que se puede esperar de inversores internacionales que podrán perder expectativas por ciertos mercados tradicionales, pero que nunca perderán su vocación por los negocios y menos su olfato por las oportunidades.

Sudamérica se erige entonces como una región a tener en cuenta. La mayoría de los países de la región conocen bien el proceso que muchos países del hemisferio norte parecieran querer comenzar a recorrer en salvaguardia de lo que supuestamente han perdido. El populismo y la demagogia de muchos líderes latinoamericanos han sido la razones más importantes del atraso en el desarrollo de sus países y su gente.

Aún cuando las realidades puedan ser duras y conlleven mucho esfuerzo por llevar adelante, la mirada está puesta en olvidar cualquier atisbo de populismo y demagogia que tanto daño han causado. El objetivo está puesto en recuperar los valores del esfuerzo y volver a crecer en un mundo que será cada vez más global o difícilmente será.