Cuba promete oportunidades en turismo

Con una oferta actual de 65.000 habitaciones que necesitan ser renovadas, los estudios plantean 108.000 nuevas para 2030, es decir, casi 8.000 por año.

El pasado 30 de diciembre de 2016 Cuba alcanzó la cifra de 4.035.557 de arribos de turistas lo que representa un incremento del 14,5% con relación a 2015, cuando los arribos alcanzaron la llegada de 3.524.779 turistas.

En cuanto a la entrada de divisas el turismo se ha convertido en el segundo ingreso de Cuba detrás del proveniente por servicios profesionales (entre los que se destaca la prestación de servicios médicos) alcanzando en el 2016 la suma de 2.800 millones de dólares.

Pese a las restricciones aún vigentes, el ingreso de viajeros proveniente de los Estados Unidos crece por encima del resto de los tradicionales generadores de demanda de Cuba, habiendo alcanzado incrementos del 77% anual. Es que si bien el embargo establecido en 1952 continúa aún vigente, durante los últimos años de la administración Obama se ha flexibilizado la relación estableciendo una serie de medidas que han ayudado a incrementar el viaje a ciudadanos americanos a la isla a través de algunas de las 12 excepciones que permiten sortear la prohibición establecida por el embargo a través de los denominados “viajes con propósitos”.

La realidad es que desde que desde aquel 17 de diciembre de 2014 cuando los presidentes Castro y Obama sorprendieran al mundo anunciando el inicio del proceso de negociación que les permitiera avanzar en la normalización de la relación bilateral entre ambos países, muchas cosas han pasado. Mucho más cosas de lo que algunos hubieran querido aún cuando menos de lo que muchos esperaban, cual es el levantamiento del embargo comercial, económico y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba hace ya 54 años.

Embargo que a todas luces resulta oprobioso para el mundo entero, tal cual quedó demostrado en la última asamblea de la ONU de octubre pasado cuando en una histórica resolución se manifestó a favor del levantamiento del mismo con el voto favorable de 191 países y ningún voto en contra.

Como es regla más general de lo que sería dable esperar, la política tiene sus tiempos y tarde, pero más temprano que nunca, terminará acomodando lo que la realidad hizo evidente hace ya tanto tiempo. Esperemos que ésta sea una de los motivos de celebración de este 2017.

Mientras tanto, el turismo sigue creciendo en Cuba y lo seguirá haciendo en niveles sorprendentes.

La llegada de turistas creció el 34, 7% (!!!) desde aquel diciembre de 2014. No se recuerdan crecimientos porcentuales de esas características para un período de solo dos años.

El pipeline muestra la friolera de 108 mil nuevas habitaciones para el 2030, un promedio de casi 8 mil habitaciones más por año durante los próximos catorce por venir.

A eso hay que sumarle que gran parte de las 65 mil habitaciones existentes estarán sujetas a un proceso de necesaria renovación.

Una buena porción de esas inversiones son llevadas adelante por el Grupo Gaviota a través de su brazo inversor, la empresa inmobiliaria Almest, quien financia por si mismo todos sus emprendimientos.

Gaviota, el mayor grupo hotelero cubano, cuenta actualmente con 26.752 habitaciones en operación que reportan una facturación anual de más unos US$ 700 millones.

Su pipeline prevé llegar a tener 52.000 habitaciones en operación para el 2025, o sea un crecimiento en la oferta del 12,8% anual.

Por su parte los Grupos Gran Caribe, Cubanacan e Isla Azul tiene también importantes proyectos de desarrollo en asociación con inversores extranjeros.

Sin olvidar los emprendimientos mixtos que lleva adelante Cuba Golf y que incluirán hoteles, real estate, campos de golf y otras amenidades, en todo los casos con la participación de inversores extranjeros. Entre los que se destacan: a) La Carbonera en la provincia de Matanzas con el Grupo Brit en la provincia de Matanzasses Holdiong Limited;lmest.Gaulle en Paris.n desarrrollo ánico Esencia; b) Bellomonte, a solo 30 km de La Habana, con el grupo chino Beijing Enterprises Holding Limited; c) Punta Colorada, en Pinar del Río, con el grupo español La Playa Golf & Resort; y d) Rancho Luna, cerca de Cienfuegos, con el grupo financiero español Urbas.

En todos los casos se trata de desarrollos inmobiliarios con viviendas, hotel y campos de golf. En el caso de las viviendas destinadas a segunda residencia las mismas será entregadas bajo la forma de leasing a perpetuidad. Las inversiones estimadas para llevar adelante estos cuatro proyectos ascienden a la suma de US$ 2.500 millones.

En el terreno de la construcción, el gran operador internacional que ha desarrollado miles de habitaciones en la isla, y quien concentra las mayores obras en desarrollo es la francesa Bouygues. La que recientemente se adjudicó la ampliación del aeropuerto internacional José Martí de La Habana en conjunto con el operador del aeropuerto Charles de Gaulle en Paris.

Tampoco podemos dejar de mencionar las inversiones complementarias, denominadas por los cubanos “extra hoteleras” (restaurantes, bares y entretenimiento en general) a cargo de la empresa Palmares con la participación de inversores extranjeros. Al igual que el desarrollo de marinas, cuyo gerenciamiento será otorgada a compañías internacionales especializadas.

Demasiadas oportunidades para que los empresarios estadounidenses no estén interesados en formar parte de lo que el resto del mundo ya se ha dado cuenta y le ha comenzado a sacar ventaja.

Al margen de la obviedad que significa la oportunidad para las grandes compañías hoteleras internacionales, se abre un inmenso abanico para inversores, bancos, fondos de inversión, desarrolladores, arquitectos, diseñadores, empresas constructoras, de logística, maquinarias y equipamiento y un sinnúmero de otras a las que por muchos años, no menos de 10 ó 20, Cuba brindará increíbles oportunidades de crecimiento.

Para algunas de esas empresas a tan solo 90 millas de las costas de su país, la oportunidad resulta obvia e imposible de dejar pasar, para otras, aún cuando más distantes la oportunidad es ya una realidad que seguirán aprovechando.

Para unos y para otros lo que es cierto es que luego de más de 50 años, este país riquísimo en muchos aspectos, con un material humano increíblemente preparado, una cultura sorprendente, firmes valores, tradiciones respetadas, con estupendos recursos naturales y absolutamente seguro, tiene mucho para desarrollar, mucho para crecer y eso abre oportunidades para todos los hombres y empresas de buena voluntad que tengan valores para aportar a este impresionante proceso de desarrollo que experimentará Cuba en los próximos años.

Starwood acordó la operación del primer hotel el cual es hoy parte del grupo Marriott, el Four Points Miramar del grupo Gaviota, que abrió su puertas en junio pasado. Poco antes, el 2 de mayo, el primer crucero de Carnival llegó a La Habana. Los vuelos charters se multiplicaron, Jet Blue, Delta y American comenzaron sus vuelos directos. Solo la punta de un inmenso iceberg que desafía el descongelamiento global.

Es un secreto a voces que otras compañías hoteleras planean sus desembarco pronto, ¿habrá alguna que querrá afuera de este juego en un mundo donde el crecimiento es ley?

American tiene planes para incrementar sus vuelos a más de 60 frecuencias semanales en tanto 2017 se espera que aerolíneas como Austrian Airlines, Pegas, Virgin Atlantic, Itaca, Turkish y Eurowings, entre otras, comiencen a llegar a la isla durante el corriente año.

El grupo ADP- Aeropuertos de Paximo verano estival el pr´omeinzo ra el 2020.la administraciencias t, el Four Points Miramar del grupo Gaviota, el primer crucerrís, a cargo del reconocido aeropuerto Charles de Gaulle, llegó a un acuerdo con el gobierno de Cuba para hacerse cargo de la ampliación y administración del aeropuerto de La Habana, lo que permitirá manejar un tráfico de 10 millones de turistas anuales para el 2020.

Royal Caribbean, PearlSeas y Norwegian han anunciado el comienzo de operaciones para el próximo verano estival, en tanto se alistan para hacerlo en breve Oceanía y Regent entre otras.

Por otra parte los famosos “paladares”, los restaurantes administrados por propios cubanos no dejan de multiplicarse y nuevas opciones se agregan a “viejos conocidos” que no han dejado escapar la oportunidad y sin perder los valores que los hicieron conocidos se han “aggiornado” para tomar partido de un negocio que no para de crecer. Imposible acceder sin reserva previa mucho de ellos, San Cristóbal, La Guarida, Cocinero, entre ellos, aún cuando suena injusto dejar de nombrar a tantos otros que completan una oferta sorprendente que no envidian a la de las grandes ciudades del mundo. Sus bares y restaurantes podrían formar parte de los predilectos por exigentes ciudadanos de New York, Los Angeles, Londres, Berlín, Milán, Buenos Aires, Sao Paulo o cualquier otra ciudad importante del planeta.

Si bien las estimaciones del Ministerio de Turismo de Cuba hablan de una expectativa de arribos para el 2017 de 4,2 millones de turistas (4,1% de incremento con relación al 2016), nuestras apreciaciones nos permiten sospechar que ese ingreso podría llegar al orden de 4.469.000 arribos, lo que significaría un incremento del 10,5% con relación a 2016, lo cual suena muy razonable al margen de que algunas cosas parecieran poder no continuar en el camino que se venía recorriendo.

El panorama es muy claro, las cartas parecieran estar echadas y el desarrollo del turismo en Cuba, por múltiples razones, se halla en un proceso de crecimiento que no tiene retorno. Las oportunidades están allí, para algunos demasiado cerca.

Demasiado para perdérselo, sería un pecado ignorarlo y una injusticia oponerse a lo inevitable. Sería como pretender tapar el sol con las manos y el sol de Cuba es una bendición que merece disfrutarse.

Publicada en diario La Nación, Lunes 20 de febrero de 2017
Sección Inmuebles Comerciales