La recuperación de los hoteles

Arturo García Rosa
para La Nación
Lunes 2 de enero de 2017

El negocio de hoteles en Argentina viene de un largo período negativo que se inició en la segunda mitad del 2011 y que recién ha comenzado a mostrar las primeras señales de una leve recuperación.

El levantamiento del cepo trajo una bocanada de aire fresco aunque “el veranito” pasara muy rápido. Un dólar atrasado y la alta inflación siguieron comprometiendo la performance de los hoteles durante este 2016.

El último trimestre del año, la mejora de las ocupaciones confirman los números oficiales de reversión del proceso de caída de la llegada de visitantes extranjeros que, por primera vez, comienza a mostrar signos positivos.

En ese contexto. ¿Cuál es el panorama del negocio de hoteles para el 2017 y los años por venir? ¿Existen oportunidades de inversión en el sector?

Un verano sin golondrinas

No hay dudas que la temporada estival se presentará complicada.

Se trata de meses donde el ingreso de visitantes extranjeros se ralentiza y donde juega un rol más activo el turismo interno.

Un país caro motivo de la distorsión de precios que aún impera, un dólar atrasado, la multiplicidad de ofertas de destinos extranjeros y la posibilidad de pagar muchos de los costos de esos viajes en cuotas son un atractivo que difícilmente los argentinos dejen pasar. Vacaciones en el exterior, baratas y con posibilidad de shopping atractivo y muy competitivo, disparará el éxodo de argentinos a destinos como Uruguay, Chile, Brasil, el Caribe y Estados Unidos.

En tanto que por otra parte, la misma combinación de distorsión de precios y atraso cambiario, ahuyentará la demanda estival de países vecinos hacia Argentina, lo que seguramente comprometerá la tendencia positiva de llegada de visitantes del exterior.

Que el árbol no tape el bosque

Pero la coyuntura de un verano que terminará pasando muy rápido no debiera entorpecer los planes de mediano y largo plazo.

La economía volverá a crecer durante el 2017 y si hay una industria que acompañará ese proceso como casi ninguna otra, será la de hoteles y el turismo. Es cierto que las distorsiones de precios están impactando en el costo de desarrollo, lo que hará que lleve un tiempo aún lograr costos por habitación en dólares competitivos con los mercados regionales, pero esto se irá acomodando y el momento de comenzar con los desembolsos de cualquier proyecto que se comience a pergeñar hoy llegará, en promedio, no antes de los próximos 12 meses.

Tiempo para el cual el mercado de hoteles tendrá ya pruebas claras de una marcada superación no solo en términos de ocupación, sino incluso en términos de performances, lo que redundará en mejoras en los retornos de inversión que se ubicarán entre el 7 y 12% anual.

Las metas del gobierno al 2019 prevén llegar a 9 millones de turistas extranjeros (un crecimiento del 57 por ciento con relación a 2015) con un incremento en el gasto individual del 22 por ciento; en tanto que en el turismo interno se espera un crecimiento del 38 por ciento con un incremento del 58 por ciento en el gasto.

Seguramente habrá quienes legítimamente duden de ésas metas, descontamos la de quienes por intereses de cualquier tipo no solo darán por falsas sino incluso harán lo posible porque no puedan alcanzarse, para ellos dos noticias importantes.

Para los primeros recuperar la Utopía. Para los segundos, recordarles que el deseo de poder volver a soñar es el cambio que la mayoría se propuso. El recupero de la utopía y la capacidad de soñar demuestran que Argentina quiere un cambio que la devuelva al camino del crecimiento.

Recomendaciones y Oportunidades

El negocio de hoteles y turismo crecerá aún más allá de lo que el gobierno se ha planteado hasta alcanzar números que ubicarán a la Argentina como el segundo jugador en Latinoamérica detrás de México.

El negocio corporativo motorizará una vez más la avanzada de la recuperación del negocio, para luego volver a crecer en todo el resto de los segmentos.

El segmento select services (mercado medio) seguramente se pondrán a la cabeza, pero otros segmentos como el budget y los superiores hasta el lujo no quedarán fuera de lo que se vendrá.

Es la hora de volver a creer en la industria de hoteles y turismo, es la hora de volver a creer en el país. Las recompensas no se harán esperar y superarán la media de la región y se pondrán entre las más interesantes a nivel mundial.