París, Marriott-Starwood, Argentina: Tres hechos sorpresivos que impactan de manera notable en la industria del Turismo

En las últimas semanas tres hechos significativos, uno luctuoso y denigrable y dos alineados en la senda del optimismo y oportunidades, han sorprendido si bien a muchísimos habitantes del planeta, especialmente a los miembros de la industria de la hospitalidad.

Atentados del EI en París

La noche del pasado 13 de  noviembre, en un múltiple ataque sorpresivo cometido por fundamentalistas alineados con el EI, más de 130 personas fueron asesinadas a mansalva y más de 400 resultaron heridas con diferentes niveles de gravedad en lo que fue quizás el mayor acto terrorista cometido en occidente luego del atentado a las Torres Gemelas en New York, el tristemente recordado 11/09/2001.

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Como en aquella oportunidad la industria analiza las implicancias que dicho suceso pudiera provocar en su devenir.

Recordemos que una de las pocas caídas en el movimiento mundial de turistas se registró precisamente luego de aquel evento. Caídas que han sido muy esporádicas en la industria del turismo y que solo se han producido en 3 ó 4 oportunidades. Cuando la primera guerra del golfo, en la crisis del financiera del 2008 y, prosiguiendo con las suposiciones de muchos analistas, muy probablemente en ésta última parte del año y, al menos, el primer semestre del 2016, sino más.

Todo dependerá de cómo continúen los acontecimientos y como se resuelvan los mismos. Son épocas de definiciones a nivel de política internacional que sin duda tendrán, de una u otra manera, su correlato en el negocio del turismo mundial, posiblemente con ganadores y perdedores.

 

La fusión Marriott-Starwood

En un hecho casi sin precedentes en la historia de los negocios de M&A en el mundo, el lunes 16 de noviembre, bien temprano de mañana, como para iniciar la semana con una de las noticias más rimbombantes del mundo de los negocios ne general y del mundo del negocio de hoteles en particular, Bill Marriott y Arne Sorenson, desde su bunker de Bethesda y Bruce Duncan desde el suyo en Stamford anunciaron la adquisición de Starwood por parte de Marriott, constituyéndose de esta forma el primer gigante de la industria de la hospitalidad.

Hasta el viernes anterior los rumores de los posibles compradores seguían anunciando la ventaja que los chinos (varios grupos de ese origen analizaban seriamente el tema) habían tomado sobre Hyatt para quedase con la propietaria de icónicas marcas como W, Westin, St. Regis, Sheraton, además de otras.

Pero no fue así, ninguna de ellas fue finalmente la compradora y sí en cambio la histórica compañía creada por J.W. Marriott y continuidad por sus sucesores la que finalmente lo hizo. Chapeau  al manejo de esta operación. Por seguro nadie sospecho de esto hasta que el anuncio oficial se hiciera aquella mañana. Sin duda Bill Marriott no se equivocó cuando eligió al astuto Arne Sorenson para que fuera su CEO.

Esta operación pareciera marcar un antes y un después en la industria hotelera. Hace poco, durante la conferencia de prensa con los líderes de la industria que participaron de la reciente edición de SAHIC en Lima, uno de los periodistas disparó hacia mí una pregunta socarrona respecto de un tema que el periodista calificó como “a Uds los consultores les divierte, hoteles independientes u hoteles de cadena?”. Con toda seguridad abordé la respuesta avalado por años de representar los intereses de los inversores y propietarios, “no me cabe duda que el futuro será de las marcas”.

Creo que la creación de esta primera mega compañía hotelera no solo ratifica sino que acelera ese futuro.

Veremos como se comporta el proceso de ensamble de ambas compañías, pero al margen que ya nada será igual no sería sorpresivo que otras noticias el estilo se pudieran conocer en un futuro cercano.

La combinación de los sistemas de membresías de este nuevo gigante, Marriott Rewards y SPG será también un tema para observar.

En todo caso, seguramente será para bien de la industria en general.

 

Argentina con nuevo Presidente y Cambio de Rumbo

El 22 de noviembre pasado confirmándose la sorpresa de lo que hasta el 25/10 en oportunidad de la primera vuelta electoral pareciera imposible, el candidato del Frente Cambiemos, Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri , fue electo nuevo presidente de los argentinos.

¡Un verdadero milagro!

Los argentinos asistieron a las urnas aquel pasado 25/10 casi con la convicción de que el candidato oficialista, Daniel Scioli, podía ganar en esa primera vuelta o en caso contrario sacar una diferencia tal que pre anunciara lo pero, cual era la continuidad de las políticas que tanto daño le  han hecho a Argentina.

Pero no fue así y un nuevo clima se respira.

El Gabinete de Ministros anunciado rápidamente durante la misma semana de la elección, es considerado por muchos como de un primerísimo nivel. Algunos bancos extranjeros, quizás con una euforia comprensible pero algo exagerada, llegaron a manifestar que dicho equipo que secundará al nuevo presidente era el “Barsa”, refiriéndose al talentosísimo equipo de futbol Barcelona, ganador de cuanto copa se le haya puesto enfrente en los últimos diez años.

Las primeras señales son muy claras. Vuelta a los valores y principios que hicieron grande a Argentina, recomposición de las relaciones con el mundo. Apertura a las inversiones. Terminar con la economía dirigista, populista y maniquea que ha sumido a un país muy rico en una pobreza innecesaria. Acabar con la antinomia amigo/enemigo que nefastamente encumbrara el gobierno saliente. En fin, la vuelta a un país normal.

Caminando por la calles de Buenos Aires es fácil darse cuenta que algo ha cambiado, la gente se comporta de otra manera. Sin duda estas serán unas navidades diferentes y es bueno que los argentinos disfruten de ello.

El legado que deja el gobierno saliente es muy complicado y no será fácil acomodar las cosas, pero se hará y ese es el motor que anima a millones de almas que ven en Macri al líder de una nueva argentina que necesitará de todos los argentinos.

Las oportunidades están allí, se abrirán en infinidad de sectores y sin duda el  negocios de hoteles y el turismo será uno de los primeros en explotar.

Llegó la hora de volver a poner los ojos en Argentina, a no perderse esa oportunidad.