La industria hotelera en Argentina y Latinoamérica

En el marco del 7° Congreso de Desarrollos e Inversiones Inmobiliarias, que se llevó a cabo en el Hotel Hilton de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, tuve el placer de moderar la mesa “La industria hotelera en Argentina y Latinoamérica”, en la cual participaron Luis Mirabelli, Vice President Development Latin America & Caribbean at Wyndham Hotel Group; Ana Laura Acevedo, Vice President, Special Programs at RCI Latin America; y David Sutton, del Grupo Sutton que, entre otras empresas, cuenta con el Alvear Palace Hotel, el Alvear Art Hotel y el Marriott Plaza Hotel, por mencionar solo algunos.
Durante nuestra conversación, todos coincidimos en que la industria hotelera tiene mucho por crecer en América Latina en general y en la Argentina en particular.

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Asimismo, estuvimos de acuerdo al afirmar que una de las tendencias que se afirma en la región son los emprendimientos mixtos.
Proyectos de uso mixto
“Los proyectos de uso mixto nos han dado excelentes resultados promovidos, desde luego, por la marca Alvear. Sin embargo, este tipo de emprendimiento no es para cualquiera, ya que para que sea más rentable debe estar asociado a una marca de lujo, puesto que esta característica le agrega mucho valor a la propuesta”, opinó Sutton, y vaticinó que en Argentina y Brasil habrá muchas oportunidades para que florezca este tipo de emprendimiento, a medida que mejore el panorama económico tanto en uno como en otro país.
Mirabelli coincidió con Sutton: “El paraguas de una marca es fundamental, porque antes de hablar de un emprendimiento mixto hay que hablar de hospitalidad, y aquí el servicio es clave”. Este ejecutivo alentó a los empresarios del mundo del real estate a que analicen las posibilidades que ofrece la industria hotelera: “Si hablo de un departamento, mi negocio termina el día que le entrego la llave al cliente. Sin embargo, si hablo de un hotel, mi trabajo comienza el día que se abre la puerta”, ilustró. Mirabelli también ejemplificó con el caso de la cadena W, ubicada en Santiago de Chile, en donde el hotel se combina con residencias. “Este producto mixto agrega valor al metro cuadrado gracias al hotel, y en este punto, el salto en el valor del metro cuadrado puede ir del 20 al 50%”. Vale destacar que Wyndham es el grupo hotelero más grande del mundo, ya que posee 7600 hoteles distribuidos en 14 marcas y varios segmentos. Actualmente, esta marca está incursionando con el modelo mixto en Brasil.
Según mis observaciones, mientras que en los mercados más maduros, como Estados Unidos y Europa, los proyectos mixtos se dan en el segmento de lujo, en el intermedio también tienen oportunidades para crecer, sobre todo en mercados como el latinoamericano. Por caso, Wyndham está desarrollando proyectos mixtos en ciudades secundarias en Méjico con mucho éxito, en donde los hoteles crecen de la mano de los malls. Como explicó Mirabelli, “en este caso el costo de una habitación ronda los 70 dólares, comparado con los más de 200 dólares de una habitación en un hotel de lujo, por eso es una propuesta muy interesante para empresas que tienen que hospedar a personas por cuestiones de trabajo”. Si bien estas combinaciones aún no se evidencian en Argentina, ya se observan casos en Perú, Colombia y Panamá, por ejemplo. De cualquier forma, Mirabelli dio un buen consejo: “El emprendimiento mixto debe funcionar de manera complementaria, es decir, que cada uno de los elementos debe ser rentable, ya que la idea no es que uno subsidie al otro”.
Los condo-hoteles
Sin dudas, la hotelería es aún una industria joven en la región, por eso hay mucho por reflexionar y analizar dentro de este negocio. Incluso las modalidades de desarrollo pueden ser muy diversas. Por ejemplo, mediante la forma de condo-hoteles.
Al respecto, Acevedo dio en la tecla cuando aclaró que “es clave la bandera del condo-hotel para garantizar el flujo de venta y asegurar la operación y rentabilidad del hotel en cuestión. Lo mismo sucede con la ubicación del proyecto, que es crucial para incentivar el crecimiento del negocio”.
Cadenas de hoteles y hoteles independientes
Aunque los hoteles pueden ser ejecutados de modo que sean operados por cadenas o en forma independiente, mi impresión es que a medida que el tiempo pase se incrementará la brecha entre ambas alternativas.
Las cadenas seguirán sacando ventajas en la prestación  de servicios que diferenciarán los resultados finales de las propiedades. Canales de distribución, estrategias de fidelización,  manejo del yield management, entre otras, son variantes que serán exacerbadas en sus prestaciones y sobre todo en sus resultados, lo que marcará cada vez más claras ventajas por sobre los hoteles independientes.
El caso Argentino
Argentina continúa atravesando un periodo atravesado por cuestiones que afectan seriamente el negocio. El cepo al dólar, los diferentes tipos de cambio, la brecha entre ellos, los altos niveles de inflación, el creciente déficit fiscal, la descontrolada emisión de moneda, situaciones que han puesto a la economía y en particular a la industria del turismo en una situación muy comprometida.
El potencial de Argentina es enorme por su diversidad, sus recursos naturales y culturales, su historia, sin embargo la situación actual decididamente conspira. El turismo de negocios casi ha desaparecido y el de placer se maneja fundamentalmente por aquellos que están dispuestos a tratar de pagar en efectivo de modo de aprovechar la brecha entre el dólar oficial y el dólar blue.
Sin embargo, estoy convencido de que Argentina tiene mucho por crecer. Estamos en medio de una crisis, y todos sabemos que “las crisis son oportunidades” por eso debemos prepararnos ahora para despegar con éxito.
Si consideramos el periodo enero-junio de este año, los tres países sudamericanos que registraron el mayor crecimiento en el ingreso de turistas fueron Chile, Colombia y Uruguay. En la Argentina el crecimiento ha sido para ese período del 1,2%, y el caso brasilero es atípico porque el año pasado experimentó récords de visitas por el Mundial de Fútbol, por eso ahora refleja cifras negativas comparadas con el desempeño del año anterior.
Y si contemplamos el periodo 2010-2014, los tres países sudamericanos con mayor crecimiento en el ingreso de turistas fueron Ecuador 48,7%, Perú 39,8% y Paraguay 39,5%. En tanto los grandes perdedores fueron Argentina y Uruguay, cuyo incremento ha sido del 11 y 14% respectivamente.
En síntesis, hoy es el momento de pensar en el desarrollo de hoteles, porque ejecutar un emprendimiento de este tipo puede tomar entre 2 y 4 años. Si se trabaja con coherencia, no tengo dudas que Argentina podrá volver a ser un país líder en la región dentro de la industria del turismo.
Un horizonte de 12 millones de ingreso de turistas extranjeros en los próximos nueve años y un crecimiento del movimiento del turismo interno siguiendo la recuperación de la sensatez en materia de política económica, son una posibilidad que invita a estar preparados para lo que puede venir.