Crisis en las agencias de turismo de Argentina: caen 40% las ventas y ya hubo 1200 despidos

En esta oportunidad les facilito un artículo publicado hoy en el diario El Cronista, en su edición Cronista.com acerca de la situación de este sector en el país. Mi análisis está incluido en el artículo, que copio más abajo (pinchar en «continuar leyendo»). De todos modos, pueden leerlo en: http://www.cronista.com/negocios/Crisis-en-las-agencias-de-turismo-caen-40-las-ventas-y-ya-hubo-1200-despidos-20140909-0033.html 

Crisis en las agencias de turismo: caen 40% las ventas y ya hubo 1200 despidos

En julio se redujo 6% la salida de argentinos del país que gastaron 16% menos. Tampoco se realizan compras anticipadas de viajes internacionales como durante 2013

 

Las medidas impuestas por el Gobierno para reducir la salida de divisas del país parece estar dando sus frutos. El recargo del 35% para la compra de pasajes internacionales y en gastos fuera del país, fijado a principios de diciembre, y la creciente devaluación del peso desde enero impulsaron una caída en los viajes de argentinos al exterior.
En julio, salieron 205.192 personas del país a través del Aeropuerto de Ezeiza y del Aeroparque Jorge Newbery, un 6,1% menos que en igual mes de 2013, informó el Indec, a través de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI), que releva a las dos terminales aéreas. A esa caída en pasajeros se le suma otra mayor en el dinero gastado: un 16,5% menos que en julio del año pasado: u$s 230,2 millones. Así, los viajes de locales fuera de la Argentina acumulan una baja de 5% desde enero, a 1,5 millones, si bien el gasto creció levemente, un 1,7% (a u$s 1.928,7 millones) desde entonces.
“El 35% de recargo y la actualización del dólar restringen los viajes. El importe del impuesto puede usarse a cuenta de Ganancias, pero recién un año después, con lo cual la inflación se come ese dinero”, explicó Arturo García Rosa, presidente de la consultora hotelera HVS para Sudamérica. “A eso hay que sumarle el deterioro en la capacidad de consumo local por la inflación: se venden menos autos, supermercados y shopping facturan menos y también hay menos viajes, mientras el dólar sigue subiendo. La gente tiene incertidumbre, no sabe qué va a suceder y, por eso, si puede diferir un consumo lo hace”, agregó García Rosa.
En los primeros meses del año no se había sentido tanto el impacto de las medidas, ya que una gran cantidad de viajes habían sido comprados por adelantado. Hoy, las agencias de viajes admiten que viven una crisis, por la fuerte caída en las ventas. “La facturación de las agencias está un 40% por debajo que el año pasado. Hasta noviembre nos iba bien por la venta anticipada: la gente compraba entonces para viajar hasta un año después, vacaciones de verano e invierno de este año. Por eso en los primeros meses del año no se nota tanto la baja en volumen. Pero desde enero ya no hay preventa anticipada y hay muy poca demanda, en un contexto donde el consumo cayó en general. Estamos en crisis y ya hubo 1.200 despidos en el sector”, explicó Fabricio Di Giambattista, presidente de Aaavyt, que nuclea a las agencias del país. “No es sólo por el 35% de recargo. También hubo una fuerte devaluación en enero y ya no hay mucha demanda. Ahora hay algunas ofertas, con tarifas aéreas más bajas para que la gente compre. Pero muchos igual ya no pueden hacerlo”, agregó Di Giambattista.
El resto del año no parece ser demasiado alentador, de no mediar cambios. Para García Rosa, la solución pasa por desdoblar finalmente el tipo de cambio, “con un dólar turista libre, que seguro no cotizará a
$ 8, pero tampoco a $ 14. Así se sostiene un dólar oficial para importar insumos que el país necesita y otro para el turismo, incluido el receptivo, y las operaciones inmobiliarias. Así se dejaría de impulsar todo el mercado negro, porque el dólar paralelo genera una gran informalidad”, explicó. En tanto, Di Giambattista no vislumbra una mejora para las agencias. “Si todo sigue igual no vamos a recuperarnos”, destacó.
Pero no todo es negativo: crece –si bien levemente– el arribo de extranjeros al país, aunque no sus gastos en dólares, en virtud de la devaluación y del tipo de cambio paralelo.